La semana pasada perdí a mi padre, mi compañero por muchos
años, éramos Batman y Robin, el gordo y el flaco, el llanero solitario y toro,
y aún más unidos estuvimos los últimos años, donde se unió al grupo mi esposa,
para ser “trío de tres”, pero; lamentablemente pasó lo inevitable : partió hacia
pastos más verdes, donde no hay llanto, no hay dolor, dónde el amor de Dios nos
cubre con todo su esplendor, pero ... ahí está el pero... a la funeraria me
acompañaron unas “compañeras" de trabajo, hoy a una semana me preguntan
que si no lloré, porque no me vieron llorar, que si toda mi familia estaba en el funeral, que la funeraria era de las económicas, que se estaban cooperando para comprar algunas flores, porque les
parecieron muy pocas.... que poca, pero que poca madre, y eso es lo que ellas
mismas me dijeron y que me preguntan porque las corroe la curiosidad y todo lo que no me han
dicho o lo que no me he enterado, seguramente hasta apostaron a ver quien se enteraba primero del chisme... NO puedes agradecer que estén ahí contigo
en ésos momentos de dolor, sabiendo que lo único que las mueve es el morbo, que
lo único que quieren es satisfacer su necesidad de esparcir su veneno, de ser
las primeras en saber cuánto dolor tienen los demás para soltar su ponzoña,
tengo mil calificativos para éstas personas, pero por respeto a los que me leen (o me leerán, y espero sea alguien mas que yo mismo) lo omito, ojalá sepan a quienes me refiero, para cuidarnos de ellas, porque
aparte del dolor de la perdida, me siento humillado por ésta "gente",
que solo me utilizó para poder tener un rato de esparcimiento, y salir de su
trabajo.