Mucho se habla de la amistad, que un amigo es quien te acompaña en tu camino, un amigo multiplica tus alegrías y divide tus tristezas, generalmente estas afirmaciones son ciertas, lo curioso es que describe la actitud de los demás para con nosotros; pero difícilmente reflexionamos quienes somos NOSOTROS para quienes nos rodean, realmente acompañamos a las personas en SU camino?, las ayudamos a encontrar su felicidad y mitigamos sus penas ?, sacrificamos nuestro tiempo, nuestras actividades, nuestros recursos para acompañar a quienes nos necesitan ?, realmente sabemos ser amigos ?, o solamente nos interesa tener personas incondicionales a nuestro lado, para beneficiarnos de ellas ? debemos empezar poniendo el ejemplo, ser para los demás el amigo que quisiéramos encontrar, siempre dispuesto a ayudar, a cooperar y hacer feliz la vida de los demás, esa persona que se acerca a lo divino, que cuando piensen en nosotros nos vean con nuestras alas y nuestra aureola, un ser capaz de el sacrificio, a pasar hambre, o frio, sin obtener ni pedir nada a cambio, solo tener la felicidad de recibir una sonrisa, y dejar nuestra huella en los corazones de quienes nos rodean, solo así podremos poco a poco entender ese sentimiento tan puro y desinteresado que es el significado real de la amistad.